Toda historia tiene una comienzo
pero a veces este no permite
tan fácilmente ser hallado,
se esconde entre recuerdos
que fueron en otro tiempo
como más relevantes priorizados,
pero, ¿qué culpa habríamos de achacarnos?
lo imprevisible, no hay manera de que sea anticipado.

Aun en la actualidad
habiéndolo vivido
no resulta sencillo
dar fe de lo ocurrido.

La normalidad y la cotidianidad se transforman
en una densa nube de virtudes
donde incluso los colores
ven reforzadas sus aptitudes.

Una sonrisa despierta mi aletargada conciencia
y como la tenue luz del sol de la mañana
se cuela por las persianas de la inapetencia
sus ojos como estrellas en una noche oscura
a las cuales puedes encomendar tu camino
y como el reflejo de la luna
que desvanece las sombras
donde esta esparce su brillo.

Haces lo maravilloso cotidiano,
habitas en lo extraordinario y éste te rinde homenaje,
lo sublime no es capaz de contenerte,
junto a ti lo imposible parece una mera expresión del lenguaje
manifestando su propia incapacidad para describirte.

Tan solo desearte parece demasiado egoísta
sería como esconder un hermoso regalo
que el mismo cielo ha permitido
a quienes han sabido apreciarlo.

No, tu mereces libertad
para seguir bendiciendo
a quienes sepan encontrarte,
me gusta dejar volar mi imaginación
pensar en el transcurrir del tiempo a tu lado
soñar es también una forma de vivir
y la más poética que he encontrado.

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